A inicios del año 2020, la UC conformó un Consejo Asesor presidido por el Prorrector y que cuenta con presencia honoraria del Rector. El Consejo está compuesto por la Vicerrectora Económica, directores, académicos y funcionarios del Centro de Cambio Global UC, el Instituto para el Desarrollo Sustentable, la Dirección de Infraestructura, la Dirección de Sustentabilidad (coordina), la Federación de Estudiantes, y académicos y funcionarios invitados.
Este Consejo, reconociendo la importancia de tomar acciones transformadoras para el cuidado de la casa común, tuvo como misión guiar el proceso de elaboración de la Estrategia para la Acción Climática UC, que tiene como principal objetivo alcanzar la meta de carbono neutralidad al 2038 y propuso tempranamente ampliar los objetivos desde la carbono neutralidad hacia la acción climática, incorporando elementos asociados a la adaptación y resiliencia, aspirando además ser un aporte a las metas país mediante la creación de conocimiento, y la formación de personas conscientes que actúen a favor del clima.
Puedes revisar AQUI la propuesta de la Estrategia de acción climática.
Elaborar la estrategia se conformaron 10 mesas de trabajo compuestas por académicos, investigadores, estudiantes, profesionales y funcionarios, quienes trabajaron generando un diagnóstico y desarrollando planes de trabajo para alcanzar esta meta. Las mesas fueron lideradas por directores de centros, unidades y académicos expertos, abordando las temáticas de transporte, energía, construcción, residuos, agua, biodiversidad y captura, investigación, formación, cultura, y comunicación y participación. Todos estos esfuerzos se plasman en la presente estrategia, será revisada y actualizada cada 3 años.

Orientación a la fecha ha consistido en enfocar los esfuerzos, durante estos primeros años, en reducir nuestras emisiones haciendo más eficientes la gestión y la operación de nuestros espacios. Esto se logra con proyectos orientados a la eficiencia en el uso de los recursos, y con una mayor conciencia y cambios de hábitos de la comunidad que apunten en la misma dirección. A futuro es preciso seguir mejorando e innovando en estas acciones de reducción y en paralelo trabajar en una estrategia para aumentar la capacidad de captura de emisiones de carbono que tenemos como universidad, compensando en última instancia las emisiones que no puedan ser reducidas.